{"id":7,"date":"2016-03-30T15:58:00","date_gmt":"2016-03-30T15:58:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2017-08-12T19:18:07","modified_gmt":"2017-08-12T17:18:07","slug":"activando-redes-ana-valero-nosotros-hemos-tenido-una-vida-muy-dura-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/?p=7","title":{"rendered":"Activando Redes: Ana Valero, \u00a1Nosotros hemos tenido una vida muy dura\u00a1"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: right;\"><b>30\/03\/2016\u00a0<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><b>Antonia Castro Mateos<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\">\n<div style=\"text-align: left;\"><\/div>\n<h1 style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>PRIMERA PARTE<\/b><\/span><\/h1>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">No recuerdo el d\u00eda exacto, pero s\u00ed que est\u00e1bamos en Marzo, en las ramas del arbolado urbano las yemas de las hojas empezaban a colorear de verde el gris urbano, cuando me encontr\u00e9 por casualidad, en M\u00e9rida, con \u00c1ngel, amigo de la familia y vecino de Calamonte. Por entonces, en el proyecto de investigaci\u00f3n est\u00e1bamos interesados en entrevistar a personas de pueblos cercanos a M\u00e9rida que hubieran trabajado de forma temporal, en el Matadero. Le pregunt\u00e9 si conoc\u00eda a alguien de Calamonte que reuniera esas condiciones y me dijo que su suegra, Ana Valero, hab\u00eda trabajado durante algunos a\u00f1os como \u00abtemporera\u00bb del Matadero. Sin dudarlo, le ped\u00ed que por favor hablara con ella y le contara nuestro proyecto para ver si quer\u00eda colaborar con nosotros y contarnos su experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>No tuvimos que esperar mucho, pues al poco tiempo \u00c1ngel me llam\u00f3 para decirme que Ana nos recibir\u00eda en su casa, en Calamonte. Quedamos en vernos unos d\u00edas m\u00e1s tarde, quer\u00eda que \u00c1ngel me explicara c\u00f3mo llegar a casa de su suegra. Para sorpresa m\u00eda, cuando llegu\u00e9 me estaba esperando montando en su coche para llevarme, protest\u00e9, le dije que no ten\u00eda que molestarse, que pod\u00eda ir sola, pero mis explicaciones no sirvieron para nada, estaba decidido a llevarme y a traerme. As\u00ed que, tras algunas protestas m\u00e1s sub\u00ed al coche y nos pusimos en marcha, no sin antes coger mis herramientas de trabajo: bol\u00edgrafo, libreta, grabadora y c\u00e1mara de fotos.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Recuerdo que era una soleada tarde de finales de invierno, pues el sol ya calentaba y el campo apuntaba maneras, y que el trayecto transcurri\u00f3 r\u00e1pido hablando sobre la Semana Santa calamonte\u00f1a y la \u201clog\u00edstica\u201d cofrade de \u201clos pasos\u201d, pues \u00c1ngel es cofrade y costalero. As\u00ed, en pocos minutos salimos de la autov\u00eda, entramos en el pueblo por el sur, pasamos la v\u00eda del tren, callejeamos un poco y llegamos a nuestro destino: una anchurosa y despejada calle de trazado recto, flanqueada de casas de una o dos alturas con peque\u00f1os \u201cdoblaos\u201d, -espacios que sirven de granero, secadero, despensa, piconera y trastero-. La puerta estaba entreabierta, \u00c1ngel entr\u00f3 dando las buenas tardes y reclamando la presencia de Ana, quien nos estaba esperando al fondo del pasillo, en la \u201csala de estar\u201d con alguno de sus nietos. \u00c1ngel hizo las presentaciones, brome\u00f3 con su suegra acerca de la entrevista y nos dej\u00f3 solas \u00abpara que pudi\u00e9ramos hablar\u00bb. Pero antes que el ruido de sus pisadas se perdieran por el pasillo Ana me hizo pasar a la sala y, al mismo tiempo que me indic\u00f3 que me sentase en la \u201ccamilla\u201d, apag\u00f3 la tele y mand\u00f3 a sus nietos a jugar a la calle, as\u00ed estaremos m\u00e1s tranquilas se\u00f1al\u00f3. De este modo, comenzamos a \u00a0hablar y casi sin darnos cuenta nos metimos en faena a desempolvar recuerdos, a despertar la memoria semidormida de otros tiempos.<\/p>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-339 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-300x200.jpg\" alt=\"ana-valero\" width=\"389\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b>Fig. 1. Ana Valero.\u00a0<\/b>(Foto Antonia Castro Mateos).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-340\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-Y-\u00c1NGEL-300x200.jpg\" alt=\"ana-valero-y-angel\" width=\"392\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-Y-\u00c1NGEL-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-Y-\u00c1NGEL.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 392px) 100vw, 392px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b>Fig. 2. Ana Valero y su yerno \u00c1ngel.\u00a0<\/b>(Foto Antonia Castro Mateos).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-341 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-Y-ANTONIA-300x200.jpg\" alt=\"ana-valero-y-antonia\" width=\"408\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-Y-ANTONIA-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-Y-ANTONIA.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 408px) 100vw, 408px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b>Fig. 3. Ana Valero y Antonia Castro, \u00a0\u00abantrop\u00f3loga e informante\u00bb.\u00a0<\/b>(Foto \u00c1ngel).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Para muchas mujeres, como Ana, son tiempos de trabajo, de dura faena agr\u00edcola e industrial, asociada al \u00e1mbito p\u00fablico, al campo, a la f\u00e1brica, al trabajo remunerado, pero tambi\u00e9n al \u00e1mbito privado, al dom\u00e9stico, a la casa, al hogar y al \u00abno trabajo\u00bb, al no ser \u00e9ste remunerado (Roca i Girona, 2005: 83). Son tiempos de transformaci\u00f3n, de ir y venir entre el cambio y la \u00abtradici\u00f3n\u00bb, pues en aquellos tiempos, los a\u00f1os 60 del siglo XX, empieza a vislumbrarse en Espa\u00f1a algunos cambios en la realidad laboral de las mujeres, propiciado, probablemente, por el cambio de orientaci\u00f3n en la pol\u00edtica econ\u00f3mica del gobierno que necesita mano de obra femenina para lograr la expansi\u00f3n industrial previstas en sus planes de desarrollo (Aguado, 2011: 806). Una mano de obra que es, por lo general, temporal, poco cualificada e insuficientemente remunerada cuya principal ocupaci\u00f3n es la industria y los servicios. El perfil de la mujer que trabajaba, por entonces, en el mercado laboral regulado, era joven, por lo general soltera\u00a0y perteneciente a familias modestas que necesitaban ingresos (Nielfa, 1988: 1191).<\/p>\n<p>Aqu\u00e9lla necesidad obliga a cambiar la legislaci\u00f3n en lo referido a la situaci\u00f3n laboral de la mujer, pues hasta 1961 la mayor\u00eda de las leyes y reglamentos laborales trataban por todos los medios de alejar a la mujer del mercado de trabajo, especialmente a las casadas con la retirada del plus familiar a los maridos cuyas mujeres trabajasen, de la concesi\u00f3n de la \u201cdote\u201d por matrimonio si al casarse las mujeres dejaban su empleo, o con la aplicaci\u00f3n de la Ley de Contrato de Trabajo<i> (c<\/i>opia de la del 21 de noviembre de 1931) por la que, adem\u00e1s de tener que contar con la autorizaci\u00f3n marital para desempe\u00f1ar un trabajo cab\u00eda la posibilidad de que el esposo cobrase para s\u00ed el sueldo de la mujer (Ruiz, 1995, cit. por Border\u00edas, 2008: 15). Pero cuando a pesar de todo la mujer casada quer\u00eda seguir trabajando deb\u00eda de soportar una serie de medidas discriminatorias tanto legales como salariales, como la prohibici\u00f3n del trabajo nocturno y del acceso a determinados puestos relacionados con la administraci\u00f3n de justicia, la carrera diplom\u00e1tica, el cuerpo de registradores de la propiedad, los cuerpos de seguridades del Estado, etc. (Roca i Girona, 2005: 91).<\/p>\n<p>En efecto, la salida de la autarqu\u00eda y el deseo de integrar la econom\u00eda espa\u00f1ola en el marco de las econom\u00edas capitalistas de Occidente obliga a un cambio en la legislaci\u00f3n a trav\u00e9s de la Ley 56\/1961 de 22 de julio sobre derechos profesionales y de trabajo de la mujer, promovida por la Secci\u00f3n Femenina y conocida como la \u00abLey de los Derechos de la Mujer\u00bb (Dom\u00ednguez y S\u00e1nchez, \u00a02007: 148). Pues deroga la retirada obligatoria de la mujer de sus puestos de trabajo al casarse, declara ilegal la discriminaci\u00f3n salarial por raz\u00f3n de sexo y abre nuevas posibilidades profesionales a las mujeres. No obstante, este marco legal no alcanza a transformar la realidad laboral ni social de las mujeres, pues el objetivo fundamental de esta nueva regulaci\u00f3n es armonizar el trabajo por cuenta ajena de la mujer con el cumplimiento de sus deberes familiares, especialmente como esposa y madre (<em>ib\u00ed<\/em><em>d<\/em>., 149). Probablemente, por ello, la ley mantiene el concepto patriarcal de familia y los l\u00edmites a la libertad legal de contrataci\u00f3n de las mujeres. Lo explica Pilar Primo de Rivera en el proemio de la Ley:<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>No es ni por asomo una ley feminista, es solo una ley de justicia para las mujeres que trabajan (\u2026) En modo alguno queremos hacer del hombre y de la mujer dos seres iguales; ni por naturaleza ni por fines a cumplir en la vida podr\u00e1n nunca igualarse; pero s\u00ed pedimos que, en igualdad de funciones, tengan igualdad de derechos<\/i>\u2026\u201d (Caball\u00e9, 2013: 252).<\/p>\n<p>De esta forma, las mujeres siguen \u00abatadas\u00bb al hogar, a los mecanismos de reproducci\u00f3n y a los efectos de la limitaci\u00f3n y discriminaci\u00f3n normativa. Los arquetipos de g\u00e9nero no cambian, estaban muy arraigados en el imaginario colectivo y en las pr\u00e1cticas socioculturales. Para deshacerlos fue necesario, adem\u00e1s de modificar leyes y pr\u00e1cticas discriminatorias, transformar tambi\u00e9n la mentalidad tradicional con respecto a las mujeres, las creencias, los valores y representaciones culturales de g\u00e9nero (Nash, 2014: 189)\u00a0construidas jur\u00eddica e ideol\u00f3gicamente por el r\u00e9gimen franquista, naturalizadas y trasmitidas a trav\u00e9s de la pol\u00edtica educativa de g\u00e9nero, el apoyo ideol\u00f3gico y pr\u00e1ctico de la iglesia cat\u00f3lica que negaba a las mujeres cualquier tipo de autonom\u00eda individual, de derechos y las relegaba a la domesticidad forzada del hogar bajo la permanente tutela masculina.<\/p>\n<p>La vida de Ana Valero es una muestra de ese ir y venir entre la \u00abtradici\u00f3n\u00bb y los principios de cambio, entre los status \u00abatribuidos\u00bb de \u00abmujer-esposa-madre\u00bb y el de \u00abmujer-trabajadora\u00bb subordinada y diferenciada respecto el var\u00f3n. Su voz es el mejor testimonio:<\/p>\n<p>\u00ab..<i>.Yo ten\u00eda 16 \u00f3 17 a\u00f1os cuando entr\u00e9 a trabajar en el Matadero con algunas de mis amigas de temporera (\u2026) Est\u00e1bamos en 1963 \u00f3 1964\u00a0(\u2026) \u00c9ramos unas cr\u00edas, (&#8230;) pero hab\u00eda que echar una mano. Nosotros \u00e9ramos siete hermanos y estaba mi padre solo trabajando y hab\u00eda que ayudar a mi madre como pudi\u00e9ramos. Entonces, sacar siete hijos adelante y s\u00f3lo \u00abun brazo en casa\u00bb, pues no se pod\u00eda, ni nosotros ni nadie<\/i>&#8230;\u00bb.<br \/>\n<b><br \/>\n<\/b><b>1.- \u00bfQu\u00e9 dec\u00eda su padre acerca de que trabajase fuera de casa?:<\/b><br \/>\n<b><br \/>\n<\/b>\u201c\u2026<i>Mi padre no dec\u00eda nada, porque sab\u00eda que estaba trabajando desde chiquinina<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p><b>2.- Pero en aquella \u00e9poca se pensaba que las mujeres no deb\u00edan de trabajar fuera de casa \u00bfno?:<\/b><\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>\u201c\u2026<i>Mi padre se acostumbr\u00f3, \u00a1pobre m\u00edo! Porque, claro no nos quedaba m\u00e1s remedio que trabajar, porque no hab\u00eda para comer. Entonces como eran mujeres las que entraban en el Matadero cuando estaban solteras, pues me present\u00e9 en el Matadero con mi hermana y algunas amigas<\/i>\u2026\u201d.<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.- \u00bfLe pidieron el permiso paterno en \u00abEl Matadero\u00bb?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>No, ah\u00ed no me pidieron nada\u2026\u201d, <\/i>dice Ana haciendo un chasquido con la lengua que ratificaba la negaci\u00f3n.<i> \u201c\u2026Por lo general, ped\u00edan que tuvieses de 18 a\u00f1os para arriba<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>4.- Pero Ana usted nos ha dicho que no ten\u00eda 18 a\u00f1os cuando entr\u00f3:<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div>\n<p>\u201c\u2026<i>S\u00ed ten\u00eda 16 \u00f3 17, pero representaba m\u00e1s edad. T\u00fa ibas, le dec\u00edas que tenias 18 a\u00f1os y si los representabas entrabas. Mi hermana mayor no pudo entrar, porque ella representaba menos edad, era muy bajetina. Y me acuerdo que fuimos las dos a apuntarnos, yo entr\u00e9 y ella se qued\u00f3 en la calle. All\u00ed, se (<\/i>refiere al Matadero)<i>, no nos pidieron nada. No te digo que \u00edbamos y no llev\u00e1bamos ni carnet, le dec\u00edamos la edad que ten\u00edamos y ya est\u00e1. No hab\u00eda que llevar ni carnet de identidad ni nada. Ellos lo que quer\u00edan era que trabaj\u00e1semos y sac\u00e1ramos el trabajo o el turno nuestro adelante y ah\u00ed no les importaba a ellos nada m\u00e1s<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-342 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20150623180855149_0001-2-212x300.jpg\" alt=\"20150623180855149_0001\" width=\"313\" height=\"443\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20150623180855149_0001-2-212x300.jpg 212w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20150623180855149_0001-2.jpg 452w\" sizes=\"auto, (max-width: 313px) 100vw, 313px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\">\n<div style=\"text-align: justify;\"><b><span style=\"font-size: small;\">Fig. 4. Ana Valero y algunas compa\u00f1eras del \u00abMatadero\u00bb. <\/span><\/b><span style=\"font-size: small;\">(<\/span><span style=\"font-size: small;\">Fotograf\u00eda cedida por Ana Valero).<\/span><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<div>Aunque la Ley de Contrato de Trabajo (L.C.T) aprobada en 1944 establece la mayor\u00eda de edad laboral a los 18 a\u00f1os la aplicaci\u00f3n de determinados supuestos permite que la edad m\u00ednima para trabajar sea a los 14 a\u00f1os. No obstante, esta disposici\u00f3n tambi\u00e9n contiene excepciones, pues seg\u00fan art\u00edculo 171 de L.C.T. los menores de 14 a\u00f1os pod\u00edan trabajar en el campo y en los talleres familiares; y, seg\u00fan el art\u00edculo 176.2\u00a0de la misma ley, tambi\u00e9n pod\u00edan trabajar en espect\u00e1culos p\u00fablicos. Asimismo, la existencia de lagunas en la regulaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico propicia en este sector el trabajo infantil, sobre todo de ni\u00f1as. \u00c9stas, a partir de los 10 a\u00f1os, eran enviadas del campo a la ciudad para que trabajasen como criadas o sirvientas, durante la d\u00e9cada de los 50 y 60 (Amichi, 2008: 171, 176).<\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div>Ciertamente, la situaci\u00f3n real distaba mucho de ajustarse a las exigencias legislativas debido, sobre todo, a las malas condiciones de vida y de subsistencia de muchas familias donde el jornal del padre era insuficiente para mantener al grupo dom\u00e9stico por lo que los ni\u00f1os y adolescentes deb\u00edan ayudar en seguida al sustento, dejando as\u00ed de ser una carga para convertirse en un apoyo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><b>5.- Ten\u00edan que tener alguna cualificaci\u00f3n profesional?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>No, no, no ah\u00ed entrabamos\u2026 A trabajar, porque ah\u00ed se trabajaba a lo bestia, ah\u00ed se trabajaba a lo bestia. Ah\u00ed, lo mismo te daba, porque yo entr\u00e9 en el \u00abmate\u00bb, pero lo mismo estaba en el \u00abmate\u00bb que ayudando a limpiar las carnes, que embuchando, que en los \u00abbotes\u00bb<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p><b>6.- \u00bfC\u00f3mo iba a trabajar al \u00abMatadero\u00bb?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Andando (\u2026) el camino lo hac\u00edamos en media hora o tres cuartos de hora<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p><b>7.- \u00bfA qu\u00e9 hora entraban?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>A las siete de la ma\u00f1ana, as\u00ed que sal\u00edamos muy temprano. Nos \u00edbamos por la v\u00eda (del tren) adelante, porque era por donde m\u00e1s se atrochaba, ya que la v\u00eda iba directita al Matadero, pasaba por delante suya. Y d\u00edas de fr\u00edo, d\u00edas de llover, que lleg\u00e1bamos all\u00ed ping\u00e1ndito\u2026. El d\u00eda que llov\u00eda hab\u00eda veces que no pod\u00edamos atravesar la v\u00eda, nos ten\u00edamos que ir hasta donde est\u00e1 el cementerio del pueblo y coger la carretera (\u2026)\u00a0<\/i><i>porque por el otro lado no hab\u00eda quien llegara. Por las mangas tampoco pod\u00edamos pasar porque estaban embarradas y por all\u00ed no se pod\u00edan andar. Por donde m\u00e1s and\u00e1bamos era por la v\u00eda\u2026. Y d\u00edas de hacer muchas horas en el Matadero y venirte, a lo mejor, a los ocho y media, las nueve de la noche, en invierno, que no se ven\u00eda un alma&#8230; Gracias a las linternas que llev\u00e1bamos que sino\u2026 Muy duro, much\u00edsimo, porque muchas veces andando nos pasaba de todo, de todo, de todo. \u00a1De todo, hemos pasado en esas v\u00edas! (&#8230;) Nosotros hemos pasado \u00a1mucho!, \u00a1mucho!, \u00a1mucho!\u2026 Y, por la ma\u00f1ana vuelta al trabajo<\/i>&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>8.- \u00bf<b>Cu\u00e1ntas personas iban andando?:<\/b><\/p>\n<div>\n<p>\u201c\u2026<i>\u00cdbamos muchas del pueblo en grupos, como en cuadrillas de 7 \u00f3 8 personas, unas delante, otras detr\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1 ve\u00edas a otras cinco o seis. Vamos, que \u00edbamos mucha gente, la v\u00eda se llenaba desde luego de mujeres de aqu\u00ed del pueblo. Pero adem\u00e1s, tambi\u00e9n las hab\u00eda que iban en bici. Yo, a \u00faltima hora tambi\u00e9n fui en bici (\u2026) me compr\u00e9 una de segunda mano, pero fui m\u00e1s andando que en bicicleta<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<p><b>9.- Ana, \u00bfrecuerda si iban personas de otros pueblos a trabajar al \u00abMatadero\u00bb?:<\/b><br \/>\n<b><br \/>\n<\/b><b>\u201c\u2026<\/b><i>No, cuando yo estaba la gente que trabajaba en el Matadero era casi toda de M\u00e9rida y de Calamonte (\u2026) Los matarifes eran mayormente de M\u00e9rida, aunque tambi\u00e9n los hab\u00eda de aqu\u00ed del pueblo, que la mitad ya han muerto, mi suegro estuvo all\u00ed much\u00edsimos a\u00f1os. Pero mi suegro fue barrendero. Mi suegro barr\u00eda todas las calles del Matadero (\u2026) Cuando terminaba de barrer vend\u00eda vino a los trabajadores en la puerta del Matadero, a la hora de la comida. El vino se lo tra\u00eda mi marido, que era muy chiquitillo, en un burrino negro que ten\u00eda. Eso hac\u00eda mi suegro. Y as\u00ed, se sacaba otras \u00abperras\u00bb<\/i>\u00a0(risas),<i> a ver, hab\u00eda que trabajar<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<div>\n<div><\/div>\n<p><b>10.- \u00bfTambi\u00e9n ten\u00eda barrendero \u00abEl Matadero\u00bb? :\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>S\u00ed, si all\u00ed ten\u00edan de todo, hasta m\u00e9dico. Su consulta estaba entrando por la puerta grande a mano derecha<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<p>Efectivamente, seg\u00fan la <i>Hoja de Vida del Matadero <\/i>de fecha 1962, \u00abEl Matadero\u00bb fue un complejo industrial de grandes dimensiones, ocup\u00f3 una superficie total de 299.042 m<span style=\"font-size: xx-small;\">2<\/span>, siendo la superficie total edificada de 64.850 m<span style=\"font-size: xx-small;\">2<\/span>. La factor\u00eda de productos c\u00e1rnicos emeritense dispon\u00eda de instalaciones frigor\u00edficas, corrales, nave de sacrificio para el ganado vacuno, para el de cerda y el lanar, sala de triper\u00eda, nave de limpieza y salado de cueros, sala de deshuese, saladero de pieles, chaciner\u00eda, sala de despiece, instalaciones de aprovechamiento de grasas, mantequer\u00edas, f\u00e1brica de conservas c\u00e1rnicas y f\u00e1brica de envases met\u00e1licos. Adem\u00e1s de un dispensario m\u00e9dico, botiqu\u00edn, laboratorio, comedores, vestuarios, servicios, hoster\u00eda, economato y pistas de tenis.<\/p>\n<p>El personal de la factor\u00eda era muy numeroso, m\u00e1s de un millar entre fijos y eventuales. \u201c\u2026<i>\u00c9ramos un mogoll\u00f3n de gente<\/i>\u2026\u201d -dice Ana Valero- <em>y cuando lleg\u00e1bamos a M\u00e9rida<\/em> <i>lo primero que ve\u00edamos era el puente de hierro por donde iba much\u00edsima gente al Matadero (\u2026) Muchas<\/i>\u00a0(mujeres) v<i>en\u00edan por el puente, porque por ah\u00ed adelantaban m\u00e1s las que viv\u00edan por ese lado y las que viv\u00edan por el otro, ven\u00edan por el puente romano<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Como le suced\u00eda a \u00c1ngel, otro trabajador del Matadero, quien nos cont\u00f3 en otra entrevista que viv\u00eda muy cerca del \u00abPuente de Hierro\u00bb, y por ello lo cruzaba muchas veces, \u201c\u2026<i>sobre todo, en invierno, cuando ten\u00eda que hacer horas extraordinarias y entraba en el Matadero a las seis de la ma\u00f1ana y a esas horas no hab\u00eda autobuses. As\u00ed que me iba andando por la noche, y \u00a1pum!, \u00a1pum!, \u00a1pum! y atravesaba el puente de hierro. Algunas veces lo he atravesado con el agua casi llegando arriba y saltando de tramo en tramo para llegar al otro lado, \u00a1bu, si se entera mi madre!. O cogerte el tren en medio del tramo y estar all\u00ed veinte minutos esperando, porque se hab\u00eda puesto el sem\u00e1foro en rojo. Yo lo he pasado muchas veces y precisamente con uno que dicen que se cay\u00f3 cuando pas\u00f3 el tren, aunque otros dicen que se tir\u00f3, eso no se sabr\u00e1 nunca <\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En M\u00e9rida, como en Calamonte, tambi\u00e9n hab\u00eda trabajadores que iban a trabajar en bicicleta, como Manuel Conde V\u00e1zquez, y en motocicletas. No obstante, a partir de los a\u00f1os 70, la mayor\u00eda del personal empez\u00f3 a ir en autob\u00fas, como \u00c1ngel quien nos dijo que cog\u00eda el autob\u00fas que paraba en la puerta de su casa \u201c\u2026<i>porque donde yo viv\u00eda, viv\u00eda toda la gente que trabajaba en el Matadero, en la Avenida D. Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez L\u00f3pez. De all\u00ed sal\u00eda un autob\u00fas que te llevaba derecho hasta el Matadero, pasando por el puente romano. Pero por el puente de hierro\u2026a mediod\u00eda pod\u00edan pasar (\u2026) unas 50, 60 \u00f3 70 u 80 personas f\u00e1cil<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<p><b>11.- Ana \u00bfhab\u00eda gente que pasaba en barcas?:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026<i>S\u00ed, cuando llov\u00eda mucho no hab\u00eda quien pasara (\u2026) del puente nuevo para ac\u00e1 (\u2026) Hasta donde est\u00e1 \u00abContinente\u00bb todo eso se anegaba de agua del Guadiana<\/i> \u2026\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><b>12.- \u00bfCuando llegaban fichaban?:\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>S\u00ed, s\u00ed, nos junt\u00e1bamos todos en la entrada, porque entrabamos a la misma hora y por el mismo lugar, nosotras, las de M\u00e9rida, los hombres con las bicicletas\u2026 Entonces (\u2026) t\u00fa entraba por la primera puerta que daba acceso a una especie de corral\u00f3n grande donde estaba a un lado, el m\u00e9dico y al otro lado, estaba el botiqu\u00edn donde estaban los \u201cpracticantes\u201d, los que te pinchaban si te cortabas, porque claro all\u00ed hab\u00eda cortes todos los d\u00edas. Yo tengo uno aqu\u00ed, pues me ca\u00ed y me corte con una lata y me dieron un mont\u00f3n de puntos, que todav\u00eda tengo la se\u00f1al \u00a0(&#8230;)\u00a0<\/i><i>All\u00ed ten\u00edamos que picar. Nos daban unos tickets (\u2026) un papel largo y estrecho que entrabamos en una m\u00e1quina. As\u00ed picabas a la hora de entrar y a la hora de salir, porque si t\u00fa no picabas no rezaba como si hubieses trabajado y luego no pod\u00edas reclamar<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Efectivamente, consultando algunas <i>Hojas de Vida <\/i>de los trabajadores y trabajadoras del \u00abMatadero\u00bb, en el Archivo Hist\u00f3rico Municipal de M\u00e9rida hemos podido comprobar que se produc\u00edan bastantes bajas por accidentes: por cortes en las manos y antebrazos, por heridas infectadas, por quemaduras producidas por la cal o por sosa, por golpes en el rostro, en las manos, pies, por intoxicaciones producidas por suero, por el polvo de las ca\u00f1as o por la irritaci\u00f3n que produc\u00edan las patas de corderos.<\/p>\n<p><b>13.- Ana, \u00bften\u00edan que ponerse uniforme para el trabajo?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>S\u00ed, ten\u00edamos uniformes blancos con mandiles de color. All\u00ed, todos \u00edbamos con uniformes. Lo que pasa es que nosotros los que est\u00e1bamos en el \u201cmate\u201d lo llev\u00e1bamos blanco y los que estaban en otro lado los llevaban azules y marrones. Porque cada secci\u00f3n ten\u00eda su \u201cbaby\u201d de un color. El m\u00edo del \u201cmate\u201d era blanco y el de los \u201cbotes\u201d me parece que eran azules. Cada uno ten\u00edamos nuestro color distintivo<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 389px;\">\n<td style=\"text-align: center; height: 389px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-343 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20150623180924971_0001-2-218x300.jpg\" alt=\"20150623180924971_0001\" width=\"255\" height=\"351\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20150623180924971_0001-2-218x300.jpg 218w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20150623180924971_0001-2.jpg 466w\" sizes=\"auto, (max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr style=\"height: 48.9375px;\">\n<td style=\"text-align: justify; height: 48.9375px;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>Fig. 5. Amigas de Ana Valero con sus uniformes de trabajo. <\/b>(Foto cedida por Ana Valero).\u00a0<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p><b>14.- Ana, \u00bfnos puede explicar con m\u00e1s detalle en qu\u00e9 consist\u00eda su trabajo?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>S\u00ed, en el \u201cmate\u201d iba recogiendo las patas de los animales que los matarifes tiraban al suelo. Las cog\u00eda y las met\u00eda en unas \u201ctinas\u201d grandes de agua caliente para pelarlas y as\u00ed, aprovecharlas. Entonces ese oficio era el que yo ten\u00eda que hacer. Mientras que estaba el \u201cmate\u201d ten\u00eda que estar entre los matarifes (\u2026) era una cadena de hombres, y hab\u00eda un mont\u00f3n de ellos, unos mataban, otros quitaban la piel, otros quitaban las patas, etc\u2026\u00bb.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div><i>\u00a0<\/i><\/div>\n<p><b>15.- Ana, me han contado que los matarifes eran muy r\u00e1pidos haciendo su trabajo, incluso organizaban concursos de \u201cmates\u201d:<\/b><\/p>\n<p>\u201c&#8230;<i>S\u00ed y hab\u00eda d\u00edas que dec\u00edan a correr en el trabajo y nos fastidiaban a las dem\u00e1s. Nos ten\u00edan corriendo todo el d\u00eda, todo el d\u00eda, porque claro ellos eran todos hombres y yo estaba en medio de todos ellos y hab\u00eda veces que se picaban y al picarse hac\u00edan m\u00e1s r\u00e1pido su trabajo<\/i>.<i> No te daba tiempo a coger una pata cuando ya ten\u00edas 20 en el suelo tiradas. Y todo el d\u00eda agachar y subir, agachar y subir y coger patas y llevarlas\u2026 \u00a1Uff!, terminabas con la espalda\u2026 No, as\u00ed la tengo que tengo dos hernias discales en este lado y dos en el otro. Que ahora me estoy dando masajes, porque no aguanto los dolores que tengo. Es que las edades que nosotros ten\u00edamos no eran edades para el trabajo que ten\u00edamos\u2026<\/i>\u201d.<\/p>\n<p><b>16.- El matarife que entrevistamos tambi\u00e9n estaba mal:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Hechos polvo los matarifes, pues ellos ten\u00edan que entrar en las c\u00e1maras sin ropa adecuada y ten\u00edan que salar los jamones dentro de las c\u00e1maras y el d\u00eda que estaban all\u00ed, pues sal\u00edan&#8230; Ese trabajo era muy sacrificado. A m\u00ed me toco el peor sitio<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Al respecto nos cont\u00f3 \u00c1ngel, trabajador del \u00abMatadero\u00bb, que el trabajo de los matarifes era muy duro \u201c\u2026<em>\u00a1d<\/em><i>emencial!, \u00a1demencial! m\u00e1s en las condiciones<\/i>\u2026 <em>Y<\/em><i>\u00a0c\u00f3mo trabajaban<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p><b>17.- \u00bfCon usted cu\u00e1ntas personas m\u00e1s trabajaban Ana?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Personas recogiendo nada m\u00e1s que hab\u00eda una mujer o dos, luego matarifes hab\u00eda muchos, m\u00e1s de 20, pod\u00edamos estar en total unas 25 personas m\u00e1s o menos<\/i>.<\/p>\n<p><i>Luego, cuando acababan de matar, los matarifes se repart\u00edan por otras secciones, y yo lo mismo. Aunque el d\u00eda que hab\u00eda mucho \u00abmate\u00bb yo no pod\u00eda salir de all\u00ed, me pasaba todo el d\u00eda recogiendo las patas que tiraban de los guarros, de las ovejas, de las vacas, de lo que hubiera. Yo estaba todo el santo d\u00eda all\u00ed metida, hasta que terminaba el \u00abmate\u00bb. Cuando terminaba el \u00abmate\u00bb \u00a0me iba a preparar las carnes.<\/i><\/p>\n<p><i>Nos \u00edbamos a otro sitio que hab\u00eda para quitarle la grasa a las carnes para poder hacer los embutidos. All\u00ed, limpi\u00e1bamos las carnes. Est\u00e1bamos hombres y mujeres realizando esta actividad. Recuerdo que los hombres te descarnaban las piezas de carne m\u00e1s grandes. Por ejemplo, mataban un borrego, un chivo, el animal que fuese, entonces, ellos <\/i>(los matarifes)<i>\u00a0te iban haciendo trozos la carne. Y entonces t\u00fa, a los trozos m\u00e1s peque\u00f1os ten\u00edas que quitarle toda la grasa para poder hacer los embutidos. Hab\u00eda trozos muy peque\u00f1os, eran tan peque\u00f1os como esto o m\u00e1s chico\u2026.\u201d. <\/i>Ana coge un objeto que tiene encima de la mesa, me lo muestra, no s\u00e9 lo que es, pero s\u00ed que es min\u00fasculo y dice con \u00e9nfasis<i>: \u201c\u2026-\u00a1Y le tenias que quitar toda la grasa para poder hacer los embutidos!.\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>Luego, si termin\u00e1bamos temprano, pues te pasaban a otra secci\u00f3n a ayudar a las que estaban en los \u201cbotes\u201d. Nos mandaban de apoyo. Ten\u00edamos que abrir las latas que se hab\u00edan estropeado, porque si una m\u00e1quina te estropeaba una lata, entonces esas latas hab\u00eda que echarlas para atr\u00e1s, hab\u00eda que sacarlas r\u00e1pido, porque aquello era una cadena de producci\u00f3n, todo iba corriendo: una echaba la carne, la otra la met\u00eda a calentar, otras las tapaban, otras quit\u00e1bamos las estropeadas. En fin, all\u00ed hab\u00eda una cadena de muchas mujeres (\u2026) unas para llenar los embutidos, otras para llenar las latas, otras para quitar las latas que sal\u00edan estropeadas de las m\u00e1quinas\u2026\u201d.<\/i><br \/>\n<b><br \/>\n<\/b><b>18.-\u00bfQu\u00e9 hac\u00edan con las latas que se estropeaban?:\u00a0<\/b><br \/>\n<i><br \/>\n<\/i><i>\u201c\u2026Se quitaban de la cadena, se abr\u00edan y el contenido se echaba en unos cubos que luego llev\u00e1bamos a la secci\u00f3n de \u201cMantequeria\u201d donde se hac\u00edan productos para animales, para piensos y todas esas cosas. All\u00ed se aprovechaba todo, todo, no se tiraba nada, nada\u2026\u201d.<\/i><br \/>\n<i><br \/>\n<\/i>En efecto, CARCESA, resultado de la fusi\u00f3n de IFESA y FRIGSA contaba, entre otras instalaciones, con una f\u00e1brica de transformados y conservas c\u00e1rnicas. El departamento de chaciner\u00eda produc\u00eda, seg\u00fan <i>Hoja de vida de la empresa,<\/i> fechada en 1962, 2000 kilogramos por d\u00eda, las instalaciones de aprovechamiento de huesos y residuos generaban 50.000 kilogramos cada d\u00eda y las de aprovechamiento de grasa 55.000 kilogramos. Residuos que eran empleados en la fabricaci\u00f3n de subproductos como: grasas comestibles, grasas industriales, harinas de huesos, harinas de carnes, gelatinas alimentarias y fotogr\u00e1ficas, aceite de pie de buey y \u00e1cido fosf\u00f3rico o sales s\u00f3dicas.<br \/>\n<i><br \/>\n<\/i><b>19.- \u00bfHab\u00eda personas encargadas de controlar su trabajo?:<\/b><br \/>\n<i><br \/>\n<\/i><i>\u201c\u2026S\u00ed, hab\u00eda encargados para todas las secciones, para controlar a los matarifes, para controlar las carnes que estuvieran bien escogidas y sin grasa. All\u00ed cada secci\u00f3n ten\u00eda su encargado\u2026\u201d.<\/i><br \/>\n<i><br \/>\n<\/i><b>20.- \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hab\u00eda con los encargados?:<\/b><br \/>\n<i><br \/>\n<\/i><i>\u201c\u2026Los hab\u00eda muy buenos, gente que ten\u00edan autoridad y que incluso se hac\u00edan querer, otros no tanto\u2026\u201d.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p><b>\u00a021.-\u00a0<\/b><b>Ana, \u00a0\u00bfhab\u00eda divisi\u00f3n de trabajo sexo?:<\/b><\/p>\n<div><b>\u00a0<\/b><i>\u00ab&#8230;S\u00ed, s\u00ed&#8230; no, es la fuerza, no era <\/i>(cuesti\u00f3n)\u00a0<i>de divisi\u00f3n, pues el trabajo m\u00e1s duro era del hombre y el m\u00e1s flojo de la mujer&#8230;\u00bb<\/i><\/div>\n<div><i>\u00a0<\/i><\/div>\n<p>En efecto, en el \u00abMatadero\u00bb hab\u00eda tareas y puestos de trabajo diferenciados, y como algunas actividades se consideraban socialmente femeninas en ellas hab\u00eda una gran concentraci\u00f3n de mujeres. \u00c9stas eran en su mayor\u00eda j\u00f3venes solteras que se encargaban de realizar los trabajos menos cualificados de la cadena de producci\u00f3n, adem\u00e1s de las tareas de limpieza, y algunas labores de secretariado, mientras que las plazas de encargados y t\u00e9cnicos estaban siempre ocupados por hombres. As\u00ed nos los lo han expresado otros informantes, trabajadores del \u00abMatadero\u00bb:<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Los trabajos que necesitaban m\u00e1s elaboraci\u00f3n los hac\u00edan las mujeres, los m\u00e1s especializados los hac\u00edan las mujeres, los peores, los de limpieza y todo eso, tambi\u00e9n lo hac\u00edan las mujeres, si es que ah\u00ed era\u2026 La mujer era el alma mater de la f\u00e1brica y adem\u00e1s, te voy a decir una cosa, en un mundo machista bestial. Yo cuando fui del Instituto y entr\u00e9 all\u00ed, yo me acuerdo que estuve dos o tres semanas\u2026 \u00a1Ufff! (\u2026) yo ten\u00eda 17 a\u00f1os y est\u00e1bamos en \u00a01968. Aquello era tremendo, lo que se dec\u00eda, lo que se hac\u00eda, las pobres ten\u00edan que aguantar y sobrellevarlo. Era una cosa\u2026.. Estaban acostumbradas, se hab\u00edan tenido que adaptar, porque no hab\u00eda otra cosa (\u2026)\u00a0Trabajaban en fabricaci\u00f3n y descarne, mientras que los hombres estaban en \u00absacrificio\u00bb, \u00aben los jamones\u00bb y \u00abexpedici\u00f3n\u00bb (envases). Bueno, en \u00a0\u00abexpedici\u00f3n\u00bb hab\u00eda una mujer, Rubi y en la secci\u00f3n de jamones tambi\u00e9n trabajaba otra (\u2026) Era la \u00fanica y actuaba como de secretaria (\u2026) porque aquello era un trabajo s\u00faper pesado. Ahora, lo hacen tambi\u00e9n las mujeres, pero entonces ese tipo de trabajo no se daba a las mujeres, pues era el trabajo m\u00e1s pesado del matadero\u2026 All\u00ed, [los hombres] trabajaban como galeotes, pues trabajaban en unas c\u00e1maras frigor\u00edficas a 2, 4 , 6 grados con sal, moviendo toneladas de sal y de jamones y sudando como demonios. De hecho, todos han padecido luego problemas pulmonares<\/i>\u2026\u201d. (\u00c1ngel, trabajador del Matadero).<\/p>\n<div style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;\"><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<p>\u201c\u2026<i>Cuando est\u00e1bamos trabajando, despiezando al animal, que era tarea de hombres, todo el \u201cmate\u00bb era tareas de hombres, las mujeres se dedicaban a ciertas tareas: coger la carne y quitarle la grasa, mientras que los hombres se dedicaban a descuartizar, deshuesar, descarnar las piezas, y luego le pasaban las piezas a ellas<\/i>\u2026\u201d (Manuel Conde V\u00e1zquez, matarife).<\/p>\n<div>\u201c\u2026<i>Mujeres ha habido siempre en el matadero. En la oficina donde yo estaba hab\u00eda chicas de 20, 18 a\u00f1os (\u2026) algunas mecan\u00f3grafas, secretarias (\u2026) de los 60 trabajadores que hab\u00eda en la oficina, el 25% eran mujeres(..) Donde hab\u00eda muchas mujeres era en las f\u00e1brica de envases, embuchando, en despojos y en limpieza<\/i>\u2026\u201d (Juan Antonio Ramos Blanco).<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p>Sin embargo, en \u00abEl Matadero\u00bb las mujeres tambi\u00e9n realizaban trabajos muy pesados. Por ejemplo, en la secci\u00f3n de fabricaci\u00f3n, nos cont\u00f3 \u00c1ngel, trabajador del Matadero, que las mujeres ten\u00edan que mover solas las \u00abtinas\u00bb donde se hac\u00eda el foie-gras. Refiere que \u201c\u2026<i>aquellas tinas pesar\u00edan\u2026, 200 kilos f\u00e1cil. Y eso lo tiraba una mujer o dos, depende de si la que tiraba era forzuda o no. Si era flojita, el capataz pon\u00eda dos, sino tiraba una de ellas<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<p>Puestos de trabajo poco cualificados que rara vez les permitieron a esas mujeres promocionar hacia otras labores. Nos lo explica Ana Valero y tambi\u00e9n \u00c1ngel:<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Ah\u00ed subir de puesto no sub\u00eda nadie. \u00a1Hombre! hab\u00eda Oficiales de Primera, de Segunda, pero vamos que los encargados casi siempre eran ya mayores. Ah\u00ed la promoci\u00f3n que ten\u00edamos era que ten\u00edas que trabajar si no a la calle. Esa era la promoci\u00f3n que tenias<\/i>.\u00a0<i>En los puesto m\u00e1s normales, m\u00e1s bajos no se promocionaba\u2026\u201d. <\/i>Aunque, hubo alguna excepci\u00f3n, pues como ya hemos indicado antes en la secci\u00f3n de jamones trabaj\u00f3 una mujer realizando funciones de secretaria. Apunta \u00c1ngel que esa mujer<i> \u201c\u2026lleg\u00f3 a tener cierta responsabilidad, pues llevaba muchos papeles. Pero no era lo normal<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En lo referente a las jornadas de trabajo, nos refiri\u00f3 Ana Valero que eran largas, se extend\u00edan \u201c\u2026<em>d<\/em><i>esde las siete de la ma\u00f1ana hasta las seis de la tarde o por ah\u00ed<\/i>\u2026\u201d con apenas tiempo para almorzar, s\u00f3lo \u201c\u2026<em>quince o veinte<\/em><i>\u00a0<\/i><i>minutos para el bocadillo de media ma\u00f1ana y media hora para comer<\/i>\u2026\u201d. Por lo que era habitual que comieran en \u00abEl Matadero\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo general, el descanso de media ma\u00f1ana no sol\u00eda cogerlo nadie, pues la mayor\u00eda de las veces, a\u00f1ade Ana Valero, \u201c\u2026<i>hab\u00eda tanto trabajo que no nos daba tiempo a comernos el bocadillo, ten\u00edamos que esperar hasta el medio d\u00eda para poder comer algo<\/i>&#8230;\u201d. No obstante, en ocasiones, cuando el trabajo lo permit\u00eda \u201c\u2026<i>algunos hombres sal\u00edan a la puerta a comerse un bocadillo, otros lo hac\u00edan en el patio, aunque, la gran mayor\u00eda de la gente <\/i><em>se quedaba<\/em>\u00a0<i>dentro de la f\u00e1brica, se sentaban por all\u00ed, y cada uno echaba el rato como pod\u00eda<\/i>&#8230;\u201d. Eran los trabajadores y trabajadoras de la jornada continua, porque en la f\u00e1brica solo se descansaba \u201c\u2026<i>cuando se hac\u00eda la jornada intensiva, en verano. Ah\u00ed, si te daban 20 minutos, pero el resto del a\u00f1o no te daban nada<\/i>\u2026\u201d, puntualiza \u00c1ngel Balsera.<\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>A\u00f1ade Ana Valero que despu\u00e9s de la comida \u201c\u2026<i>tocaba la sirena y otra vez para dentro. Y ya no se sal\u00eda m\u00e1s, ni para tomar caf\u00e9, ni fumar un cigarro ni nada<\/i>&#8230;\u00bb. Ana se r\u00ede y dice: \u201c-\u00a0<i>Ah\u00ed no fum\u00e1bamos nadie\u2026<\/i>\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-344 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-GAL\u00c1N-SUEGRA-DE-\u00c1NGEL-ALBA\u00d1IL-23-Junio-2015jpg-300x228.jpg\" alt=\"ana-valero-galan-suegra-de-angel-albanil-23-junio-2015jpg\" width=\"393\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-GAL\u00c1N-SUEGRA-DE-\u00c1NGEL-ALBA\u00d1IL-23-Junio-2015jpg-300x228.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ANA-VALERO-GAL\u00c1N-SUEGRA-DE-\u00c1NGEL-ALBA\u00d1IL-23-Junio-2015jpg.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>Fig. 6. Ana Valero y sus amigas a la hora del almuerzo. Todas se llevaban la comida caliente de casa, la calentaban las cocinas del comedor y si el tiempo\u00a0acompa\u00f1aba\u00a0se sal\u00edan fuera del Matadero a comer. (<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">Fotograf\u00eda cedida por Ana Valero).\u00a0<\/span><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div>\n<p><b>22.- Ana, me han contado que hab\u00eda algunas personas que se llevaban el bocadillo vac\u00edo y que en el Matadero lo rellenaban con chorizo:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Bueno, eso a escondidillas \u00a1\u00a1aaaaah\u00ed!! no te los com\u00edas por decir com\u00e9rtelos\u2026 Ah\u00ed, era la persona que ten\u00eda buen estomago, como los hombres, que se com\u00edan\u2026. Yo no era capaz. Hab\u00eda algunos que cuando est\u00e1bamos en el mate cog\u00edan las cosas del borrego reci\u00e9n matados, las escaldaban y se las com\u00edan. Pero es que hab\u00eda hambre y lo que necesitaban ellos era comida. Pero no te pod\u00edan ver com\u00e9rtelo, no te pod\u00eda ver. Te lo com\u00edas, pues como se hacen muchas cosas, a escondidillas. \u00a1Hombre! te pasaban la mano, porque los encargados miraban para otro lado. All\u00ed todo el mundo nos conoc\u00edamos y lo mismo le pasaba al encargado que a nosotros, toda la gente pas\u00e1bamos hambre. Por eso miraban para otro lado<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, consultando las \u00abHojas de Servicio\u00bb, en el Archivo Hist\u00f3rico Municipal, de algunos trabajadores y trabajadoras del \u00abMatadero\u00bb hemos podido comprobar que en ocasiones se sancionaba tanto a quienes se sorprend\u00eda comiendo alg\u00fan productos como quienes los encubr\u00edan. Por ejemplo, en 1941 se sancion\u00f3 a dos trabajadoras \u201c\u2026<i>por complicidad y sorprenderlas comiendo productos en preparaci\u00f3n<\/i>\u2026\u201d. La sanci\u00f3n consisti\u00f3 \u201c\u2026<i>en la supresi\u00f3n de la prima durante un tiempo definido<\/i>\u2026\u201d. Asimismo, en 1947 se sancion\u00f3 a otra trabajadora \u201c\u2026<i>por no impedir a un trabajador la sustracci\u00f3n de una lengua sin dar cuenta del hecho<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;\"><b>23.- \u00bfQu\u00e9 significaba el trabajo?:<\/b><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Del mismo modo que sucedi\u00f3 en otros lugares durante la \u00e9poca de la industrializaci\u00f3n (Border\u00edas, 2008), las mujeres que se emplearon en el Matadero respondieron a estrategias de tipo familiar en su actuaci\u00f3n. La contribuci\u00f3n econ\u00f3mica al grupo domestico fue uno de los factores principales que las empujaron a trabajar fuera de casa. Hemos podido comprobar que en numerosos casos, hab\u00eda varios miembros de la familia trabajando en la empresa para llevar dinero a casa. As\u00ed nos lo contaron algunos trabajadores y trabajadoras:<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>La mayor\u00eda de las mujeres que trabajaban en el Matadero las empujaba la necesidad. De hecho, all\u00ed, en el Matadero hab\u00eda familias trabajando, el padre y las hijas o los hijos y las hijas, las madres nunca. En la f\u00e1brica yo no he conocido ninguna mujer casada, en la oficina s\u00ed<\/i>\u2026\u201d(\u00c1ngel Balsera).<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Mi hermana y yo trabajamos en el Matadero y mi suegro y todos sus hermanos (&#8230;) El Matadero daba vida a Calamonte y a M\u00e9rida, porque \u00a0aqu\u00ed solamente estaba <\/i>(la empresa de)<i> \u00abCubillana\u00bb que se dedicaba a sembrar algod\u00f3n, pimientos, tomates, etc. En \u00abCubillana\u00bb se sembraba de todo. Cuando no trabajaba en el Matadero yo he trabajado tambi\u00e9n muchos a\u00f1os en \u00abCubillana\u00bb, pero vamos que el Matadero es lo que m\u00e1s vida dio al pueblo. Ten\u00eda mucha vida el pueblo gracias al Matadero, porque por aquellos entonces se ganaba y las personas ten\u00edan para comer <\/i><em>(\u2026)<\/em><i> Nosotros \u00e9ramos siete hermanos y las mayores ten\u00edamos que trabajar (\u2026) y no nos pod\u00edamos quedar nada del sueldo, se entregaba \u00a0todo en casa<\/i>\u2026\u201d (Ana Valero).<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Mi madre me contaba que le daba a su madre el dinero que ganaba (<\/i>en el Matadero)<i>, pues se qued\u00f3 viuda con cuatro hijos con lo cual ella era la mayor y ten\u00eda que ayudarla (\u2026) Y cuando quer\u00eda comprarse un vestido, pues hac\u00eda horas extras<\/i>\u2026\u201d (Rosa M\u00aa Ceballos).<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca fabril las mujeres trabajaron mucho, tanto dentro como fuera de casa, y casi no ten\u00edan tiempo para divertirse. Nos dice Ana Valero que hasta los domingos se trabajaba. Al preguntarle si ten\u00edan vacaciones y alg\u00fan d\u00eda de fiesta en el Matadero, el d\u00eda de San Isidro, patr\u00f3n del campo, el d\u00eda de Santa Eulalia, patrona de la ciudad, el d\u00eda de la empresa o el d\u00eda del trabajador, Ana ahueca la voz y poniendo mucho \u00e9nfasis en las palabras dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>\u00a1TRABAJADORRRRR!&#8230;.. Nosotros no ten\u00edamos ni d\u00eda de centro ni d\u00eda del trabajador. No, no, no, no, no, ah\u00ed no hab\u00eda nada, los domingos se trabajaba, el matadero no cerraba nunca, vamos que yo conociera. Si llegaba la feria de M\u00e9rida, f\u00edjate t\u00fa que era la de M\u00e9rida y quer\u00edas ir, yo me iba, pero luego ten\u00eda que ir a trabajar al Matadero, porque ah\u00ed no se cerraba, el Matadero no se cerraba nunca. Yo llegaba de la feria de M\u00e9rida me cambiaba y sin dormir cog\u00edamos la mochila, los \u00abbabys\u00bb y cog\u00edamos la v\u00eda adelante y \u00a1ay!, otra vez a trabajar. Y como yo toda la juventud. Esa fue la juventud que ten\u00edamos nosotros. \u00a1Era un trabajo muy fuerte!<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En cuanto a las vacaciones se\u00f1ala Ana que \u201c\u2026<i>ah\u00ed no cog\u00edamos vacaciones, no pod\u00eda coger vacaciones. Los s\u00e1bados tambi\u00e9n trabaj\u00e1bamos. Ah\u00ed (\u2026) trabaj\u00e1bamos ma\u00f1ana y tarde, s\u00f3lo libr\u00e1bamos los domingos y alg\u00fan d\u00eda de fiesta, pero pocos, aunque hab\u00eda personas que s\u00ed ten\u00edan que ir a trabajar\u2026<\/i>\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<p><b>24.- Ana \u00bften\u00edan alguna prestaci\u00f3n social?:<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u2026<i>Hab\u00eda un economato y si ten\u00edas hijos les daban los \u201cReyes\u201d, a los trabajadores nos daban una \u201cprima\u201d que le dec\u00edamos, te daban unas \u00abperrinas\u00bb<\/i>&#8230;\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<p><b>25.- \u00bfQu\u00e9 supuso el Economato para su familia?<\/b><\/p>\n<\/div>\n<p>\u201c\u2026<i>No, yo no compr\u00e9 nunca all\u00ed. All\u00ed, habr\u00eda quien comprar\u00eda, pero ya te estoy diciendo que a las personas mayores que estaban casadas era a quien se lo daban, mayormente por la familia, por las cargas familiares. As\u00ed le sal\u00eda m\u00e1s econ\u00f3mica la comida, pero a nosotras los solteros era muy raro que nos dieran de esas cosas por medio de que no ten\u00edamos cargas familiares<\/i>\u2026\u201d.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><b>26.- \u00bfY el \u201ccaj\u00f3n\u201d o cesta de Navidad?:<\/b><\/p>\n<div>\n<p>\u201c\u2026<i>S\u00ed, por aquellos tiempos daban un \u201ccaj\u00f3n\u201d con un poco de los embutidos que all\u00ed se hac\u00edan. Mayormente, se lo daban a los hombres, pero a las mujeres tambi\u00e9n, se lo daban. Aunque lo daban en funci\u00f3n de la carga familiar, a las que est\u00e1bamos solteras hab\u00eda veces que no nos daban nada<\/i>\u2026.\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Continuar\u00e1&#8230;..<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>30\/03\/2016\u00a0 Antonia Castro Mateos PRIMERA PARTE No recuerdo el d\u00eda exacto, pero s\u00ed que est\u00e1bamos en Marzo, en las ramas del arbolado urbano las yemas de las hojas empezaban a colorear de verde el gris urbano, cuando me encontr\u00e9 por &hellip; <a href=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/?p=7\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[42,44],"class_list":["post-7","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-papel-mujer","tag-activando-redes","tag-papel-de-la-mujer"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7"}],"version-history":[{"count":70,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1004,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7\/revisions\/1004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}