{"id":9,"date":"2016-02-08T12:17:00","date_gmt":"2016-02-08T12:17:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2017-08-12T19:31:43","modified_gmt":"2017-08-12T17:31:43","slug":"rincon-fotografico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/?p=9","title":{"rendered":"Rinc\u00f3n fotogr\u00e1fico"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: right;\"><b>8\/02\/21016<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><b>Antonia Castro Mateos<\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><span style=\"font-size: large;\">LAS CANTERAS DE CAL DE \u00abSIERRA CARIJA\u00bb<\/span><\/b><\/p>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-348 size-full\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/CANTERA-CAL-CARIJA-NORBERTO-DEL-RIO-HERMANAS-Y-SOBRINOS-1.jpg\" alt=\"cantera-cal-carija-norberto-del-rio-hermanas-y-sobrinos-1\" width=\"455\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/CANTERA-CAL-CARIJA-NORBERTO-DEL-RIO-HERMANAS-Y-SOBRINOS-1.jpg 455w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/CANTERA-CAL-CARIJA-NORBERTO-DEL-RIO-HERMANAS-Y-SOBRINOS-1-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 455px) 100vw, 455px\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de las canteras de piedra caliza de sierra Carija, Norberto del R\u00edo Susilla con sus hermanas, Rafaela y Luisa y algunos de sus primos, pasando el d\u00eda. Con la piedra caliza de esta cantera se obten\u00eda, tras un proceso de transformaci\u00f3n, \u00abcal prieta\u00bb. Esta sustancia se empleaba en la construcci\u00f3n: en morteros, revestimientos y pinturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"clear: both; text-align: justify;\">\u00a0Norberto del R\u00edo era propietario, en M\u00e9rida, de \u00abCer\u00e1micas Santa Eulalia\u00bb, una f\u00e1brica de cal, ladrillos huecos, rasillas y tejas, fundada en 1860, seg\u00fan el <i>Diario Hoy<\/i> de fecha 1-09-1954. La cal se obten\u00eda de la piedra caliza que extra\u00eda Norberto de dos canteras que explotaba en sierra Carija. De una sacaba piedra para hacer \u00abcal prieta\u00bb y de otra, materia prima para fabricar \u00abcal blanca\u00bb. Nos cuenta el hijo de Norberto, Juan del R\u00edo, en un entrevista que la \u00abcal prieta\u00bb se empleaba en la construcci\u00f3n y la \u00abcal blanca\u00bb se usaba para blanquear las casas y los cementerios. Adem\u00e1s, en las canteras tambi\u00e9n ten\u00edan un \u00abhorno de cal continuo\u00bb para hacer \u00abcal prieta\u00bb.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-349 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Horno-de-los-del-Rio-con-cruz-200x300.jpg\" alt=\"horno-de-los-del-rio-con-cruz\" width=\"306\" height=\"453\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><b>Fig. 2. Antiguo horno de cal de Norberto del R\u00edo.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Recuerda Juan que el horno era de piedra, cil\u00edndrico, con las paredes circulares y con acceso directo a la boca del horno por donde \u00ab..<i>met\u00edan las piedras haciendo\u00a0una pir\u00e1mide con ellas. Luego, una vez que estaba hecha la pir\u00e1mide, encend\u00edan por debajo el fuego con haces del le\u00f1a, que mi padre compraba a gente de Esparragalejos. El proceso de fabricaci\u00f3n era largo, duraba dos o tres d\u00edas hasta que mi padre descubri\u00f3 una forma de acelerar el proceso quemando la \u00abraspa de la corcha\u00bb que le compraba a la Corchera. Ese polvo prend\u00eda como la p\u00f3lvora<\/i>&#8230;\u00bb. Como tambi\u00e9n lo hac\u00eda la \u00abpolvorilla\u00bb o raspadura de las cubiertas de los neum\u00e1ticos recauchutados que compraba Norberto del R\u00edo a Juan Quintana.<\/p>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-350 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Horno-Marcelino-por-arriba-300x200.jpg\" alt=\"horno-marcelino-por-arriba\" width=\"383\" height=\"258\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b>Fig. 3. Antiguo horno de cal visto por arriba.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Esta \u00faltima informaci\u00f3n nos la proporcion\u00f3 Dami\u00e1n Fern\u00e1ndez del Amo, actual propietario de la cantera, a quien conoc\u00ed una tarde en sierra Carija. Una de mis hermanas me hab\u00eda contado que a\u00fan quedaban restos de los hornos de cal en la sierra y que algunos se ve\u00edan desde la carretera. Mi curiosidad antropol\u00f3gica se activo de inmediato, le pregunt\u00e9 si quer\u00eda venir conmigo a verlos y ella me contest\u00f3 que, primero hab\u00eda que pedir permiso, pues la zona era propiedad privada. Aquella misma tarde, nos acercamos a la sierra para ver si ve\u00edamos al due\u00f1o, Tuvimos suerte, nos encontramos con \u00e9l y su mujer en la entrada del \u00ab..<i>cebadero, iba a echarle de comer a unos borregos que tengo all\u00ed<\/i>&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Mi hermana hizo las presentaciones, le cont\u00f3 quien era, en qu\u00e9 consist\u00eda nuestro proyecto de la UNED <i>SENIOR<\/i> y del inter\u00e9s que nos mov\u00eda a visitar las canteras. Dami\u00e1n se mostr\u00f3 muy interesado y nos dio permiso para subir a verlas. Aunque era ya un poco tarde, cogimos los \u00abb\u00e1rtulos\u00bb y subimos a la sierra por un camino de tierra y piedras rodeado de vegetaci\u00f3n, dejamos a un lado unas colmenas, y entramos, casi sin darnos cuenta en la antigua cantera de Norberto del R\u00edo. \u00a1Qu\u00e9 impresi\u00f3n!, pues all\u00ed, de pronto, la sierra nos muestra una de sus heridas, una dentellada que hace que el paisaje calizo tapizado a retazos de vegetaci\u00f3n se abra en redondo, y suba por las laderas alej\u00e1ndose de nosotros. A pesar de ello, un lugar \u00a0precioso, lleno de encanto y de aromas de tomillo, romero, lavanda que nos envuelven y nos hace dif\u00edcil imaginar su pasado cantero.<\/p>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-351 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Entrada-a-las-canteras-de-cal-de-los-del-Rio-y-Marcelino-300x200.jpg\" alt=\"entrada-a-las-canteras-de-cal-de-los-del-rio-y-marcelino\" width=\"371\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Entrada-a-las-canteras-de-cal-de-los-del-Rio-y-Marcelino-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Entrada-a-las-canteras-de-cal-de-los-del-Rio-y-Marcelino.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 371px) 100vw, 371px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><b>Fig. 4.\u00a0<\/b><b style=\"font-size: 12.8px;\">Camino que sube a las antiguas canteras y hornos de Norberto del R\u00edo y el Sr. Marcelino.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto de Antonia Castro Mateos).\u00a0<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-352\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Entrada-canteras-de-los-del-Rio-300x200.jpg\" alt=\"entrada-canteras-de-los-del-rio\" width=\"374\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Entrada-canteras-de-los-del-Rio-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Entrada-canteras-de-los-del-Rio.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><b>Fig. 5. Entrada a las antiguas canteras de Norberto del R\u00edo. \u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<p>Se hace tarde, desandamos el camino y salimos por donde hab\u00edamos venido y por donde anta\u00f1o, nos cont\u00f3 Dami\u00e1n al d\u00eda siguiente, sal\u00eda una vagoneta cargada de piedra camino del horno. Bajamos r\u00e1pido a verlo, pero s\u00f3lo nos dio tiempo a echarle un vistazo, las sombras de la noche nos envolvieron sin avisarnos. Casi a oscuras nos encaminamos al coche, all\u00ed, en la verja, estaba Dami\u00e1n y su mujer esper\u00e1ndonos. \u00c9l, cuando nos vio llegar, salio del autom\u00f3vil para ayudarnos a cerrar la cancela y nos pregunt\u00f3 si nos hab\u00eda dado tiempo a verlo todo. Le contestamos que no, y Dami\u00e1n nos invit\u00f3 a volver al d\u00eda siguiente. Aceptamos encantadas y le pedimos que, por favor, nos hiciera de gu\u00eda, ya que conoc\u00eda la cantera muy bien, pues, antes de despedirnos, nos cont\u00f3 que las hab\u00eda comprado por motivos sentimentales, pues de peque\u00f1o \u00e9l ven\u00eda, con bastante frecuencia, a las canteras con su padre que \u00a0\u00ab..<i>.era aut\u00f3nomo, ten\u00eda un carro y un burro y se dedicaba a ir a por le\u00f1a de escobas y tomillo para llevarla a los hornos de cal para caldear la piedra. Yo iba con mi padre por la ma\u00f1ana, sal\u00edamos a eso de las ocho, ocho y media, porque claro en el campo, con el roc\u00edo, pues te mojabas todo y cuando llegabas a casa eran las seis y media, siete<\/i>&#8230;\u00bb.<\/p>\n<div style=\"text-align: left;\"><\/div>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-353 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Damien-Fernandez-del-Amo-actual-propietario-de-las-canteras-de-cal-de-los-del-Rio-en-la-cantera-300x200.jpg\" alt=\"damien-fernandez-del-amo-actual-propietario-de-las-canteras-de-cal-de-los-del-rio-en-la-cantera\" width=\"401\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Damien-Fernandez-del-Amo-actual-propietario-de-las-canteras-de-cal-de-los-del-Rio-en-la-cantera-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Damien-Fernandez-del-Amo-actual-propietario-de-las-canteras-de-cal-de-los-del-Rio-en-la-cantera.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><b>Fig. 6. Dami\u00e1n Fern\u00e1ndez del Amo en las antiguas canteras de Norberto del R\u00edo.\u00a0<\/b>(Foto Antonia Castro Mateos).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div style=\"text-align: right;\"><\/div>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<p>Al d\u00eda siguiente, una soledada, pero fresca ma\u00f1ana de invierno, subimos temprano al monte, a eso de las once, las gotas del roc\u00edo a\u00fan estaba esparcidas sobre algunas hojas e hierbas del suelo. Avanzamos con cuidado, el camino estaba resbaladizo, en la distancia se ve\u00eda una cruz de madera enorme, de al menos dos metros de altura, en lo alto de una peque\u00f1a colina que result\u00f3 ser, cuando nos acercamos, un antiguo horno. La cruz, nos explic\u00f3 Dami\u00e1n, son \u00ab&#8230;<i>dos traviesas de madera con una corona de espinas y una bombeta o insignia de la artiller\u00eda (&#8230;) es que yo hice\u00a0la mili en artiller\u00eda (&#8230;)\u00a0\u00a0y la cruz me dio por ponerla, porque en la otra parte de la sierra est\u00e1 la Cruz de Carija, que es de piedra \u00a0y digo: -Carija tiene en la parte de all\u00e1 una cruz y aqu\u00ed&#8230; Pues voy a poner una<\/i>&#8230;\u00bb.<\/p>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-354 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC07282-3-300x200.jpg\" alt=\"dsc07282\" width=\"387\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC07282-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC07282-3.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 387px) 100vw, 387px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\">\n<div style=\"font-size: 12.8px; text-align: justify;\"><b>Fig. 7. La otra Cruz de Carija encima de un horno de cal cegado por arriba para evitar accidentes. \u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-355\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC07498-3-200x300.jpg\" alt=\"dsc07498\" width=\"253\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC07498-3-200x300.jpg 200w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC07498-3.jpg 266w\" sizes=\"auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b style=\"font-size: 12.8px;\">Fig. 8. La otra Cruz de Carija.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Dami\u00e1n tambi\u00e9n nos ense\u00f1\u00f3 la cantera y el horno que el Sr. Marcelino ten\u00eda muy cerca de la propiedad de Norberto del R\u00cdo y de la que tambi\u00e9n es, en la actualidad, propietario. Nos cont\u00f3 que \u00a0\u00ab&#8230;<i>normalmente entreg\u00e1bamos la le\u00f1a y los haces de escoba y tomillo en el horno del Sr. Marcelino. Aqu\u00ed<\/i> (se refiere al horno de Norberto del R\u00cdo) <i>tambi\u00e9n tra\u00edamos, pero all\u00ed a la chimenea, donde ten\u00edan la f\u00e1brica&#8230;<\/i>\u00ab, enfrente del actual ferial. \u00ab&#8230;<em>Como el proceso de fabricaci\u00f3n de la cal era muy largo<\/em>,\u00a0esto era las 24 horas del d\u00eda,\u00a0<em>hab\u00eda<\/em> <i>un hombre ah\u00ed ech\u00e1ndole le\u00f1a al horno<\/i>&#8230;\u00bb para que no se apagara. Por ello, \u00ab&#8230;<i>ten\u00eda all\u00ed una peque\u00f1a habitaci\u00f3n para refugiarse.<\/i>..\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la cantera sol\u00edan trabajaban 7 u 8 hombres m\u00e1s sacando la piedra, \u00ab&#8230;<i>met\u00edan unas barrenas y luego met\u00edan explosivos. Entonces, se pon\u00eda un hombre en la carretera con un bander\u00edn, uno en una parte, y otro en otra y dec\u00eda: -\u00a1Barreno!, \u00a1barreno!, para avisar, porque volaban las piedras. Y luego ya despu\u00e9s sacaban la piedra.<\/i>..\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-356\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Pared-cantera-Marcelino-13-300x200.jpg\" alt=\"pared-cantera-marcelino-13\" width=\"407\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Pared-cantera-Marcelino-13-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Pared-cantera-Marcelino-13.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b>Fig. 9. Antigua cantera del Sr. Marcelino\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-357 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Horno-Marcelino-300x200.jpg\" alt=\"horno-marcelino\" width=\"387\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Horno-Marcelino-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Horno-Marcelino.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 387px) 100vw, 387px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\">\n<div style=\"font-size: 12.8px; text-align: justify;\"><b>Fig. 10. Dami\u00e1n Fern\u00e1ndez del Amo, en la entrada al antiguo horno de cal del Sr. Marcelino.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-358 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Detalle-pared-horno-Marcelino-4-300x200.jpg\" alt=\"detalle-pared-horno-marcelino-4\" width=\"399\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Detalle-pared-horno-Marcelino-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Detalle-pared-horno-Marcelino-4.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\">\n<div style=\"font-size: 12.8px;\"><b>Fig. 11. Interior del horno del Sr. Marcelino.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><\/div>\n<p>En el transcurso de la visita tambi\u00e9n encontramos, en la falda de la sierra, vestigios romanos, restos, probablemente, de una conducci\u00f3n de agua subterr\u00e1nea, que seg\u00fan Dami\u00e1n es \u00ab&#8230;<i>la que pasa por la ITV<\/i>&#8230;\u00bb. Este encuentro casual nos hace pensar en nuestros antepasados romanos, sobre todo en los constructores quienes tambi\u00e9n usaron la cal para dar solidez y duraci\u00f3n a sus obras. Se\u00f1alan Alba y Feijjo (2010: 35) que \u00ab..<i>la ingente cantidad de cal que demandaron las obras p\u00fablicas fundacionales procedi\u00f3 de Carija y de su entorno<\/i>&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque la sierra no es muy alta desde su cima se tiene un dominio visual bastante amplio de la comarca emeritense. Probablemente, por ello diferentes pueblos realizaron construcciones vig\u00edas para controlar el territorio. En efecto, indican Alba y Feijoo (2010: 52-53) que \u00ab&#8230;<i>en su cima se construy\u00f3 un otero que\u00a0debi\u00f3\u00a0de ser muy \u00fatil en el s. V \u00a0para dar la alarma de la presencia de \u00abinvasores\u00bb <\/i>(hay restos\u00a0dispersos de tejas planas)<i> y a\u00fan se conserva el basamento de una torre de estancia cuadrangular , para cobijar el cuerpo de guardia, que bien pudiera ser isl\u00e1mico<\/i>&#8230;\u00bb. Despu\u00e9s, la torre vig\u00eda fue utilizada en algunas ocasiones m\u00e1s, como durante la guerra con Portugal (De la Barrera, 2006: 229).<\/p>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-359 aligncenter\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Vista-del-Guadiana-desde-Carija-1-300x200.jpg\" alt=\"vista-del-guadiana-desde-carija-1\" width=\"406\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Vista-del-Guadiana-desde-Carija-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Vista-del-Guadiana-desde-Carija-1.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 406px) 100vw, 406px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><b>Fig. 12. Vista de las vegas del Guadiana desde sierra Carija.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-360\" src=\"http:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Vista-desde-sierra-Carija-2-300x200.jpg\" alt=\"vista-desde-sierra-carija-2\" width=\"404\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Vista-desde-sierra-Carija-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/senior.unedmerida.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Vista-desde-sierra-Carija-2.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 404px) 100vw, 404px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><b>Fig. 13. Vista tomada desde la cima de sierra Carija.\u00a0<\/b><span style=\"font-size: 12.8px;\">(Foto Antonia Castro Mateos).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><b>Bibliograf\u00eda<\/b><br \/>\n<b><br \/>\n<\/b>Alba, M., Feijjo, S., Ben\u00edtez, J. M\u00aa. (2010) <i>Senderos del Patrimonio Emeritense:\u00a0Los caminos del agua romana. <\/i>Edita Ayuntamiento de M\u00e9rida.<\/p>\n<p>De la Barrera Ant\u00f3n, J. L. (2006) <i>Memorias y olvidos en la historia de M\u00e9rida<\/i>. M\u00e9rida: Artes Gr\u00e1ficas Rejas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>8\/02\/21016 Antonia Castro Mateos &nbsp; LAS CANTERAS DE CAL DE \u00abSIERRA CARIJA\u00bb En una de las canteras de piedra caliza de sierra Carija, Norberto del R\u00edo Susilla con sus hermanas, Rafaela y Luisa y algunos de sus primos, pasando el &hellip; <a href=\"https:\/\/senior.unedmerida.com\/?p=9\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46,65],"tags":[69],"class_list":["post-9","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fotografico","category-sistema-de-transformacion","tag-fotografias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1006,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9\/revisions\/1006"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/senior.unedmerida.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}